Manifiesto: Chécheres

Arte: Agnes Cecile

Luna llena, 7 de agosto del 2017.

A través de ti, me dirijo a mí misma.
Mi hogar, siempre tan cerca, pero yo tan distante,
Tan distraída… ¡pero qué necia!
Como veleta, inestable e inconstante.
Como me extraño, cuando no me tengo, teniéndome.
Como amo, tenerme, teniéndome.
Ahora, no mañana.
Solo ahora.

Nunca termino lo que empiezo,
Siempre vengo con maletas y chécheres viejos.
¿Y ahora, cómo me deshago de ellos?
¿Por dónde comienzo?
Tal vez, por los corotos viejos,
Después de todo, llevo tiempo con ellos.
También, los de mi familia, amigos y gente que conozco,
Pues suficiente tengo con los míos propios.

Sí, los míos…
Me toca lidiar con lo mío, por eso nunca termino.
Miedo, puro miedo, terror… de lanzarme sola y sin certezas al vacío.
¿Dónde puedo conseguir una de ellas?
Sí, una certeza.

Incertidumbre que navega por mis entrañas,
Nada puedo controlar, nunca nada pude controlar.
Y hasta ahora lo puedo notar…
Me dijeron que podía con todo,
Se les olvido que no soy de acero;
Soy humana y la cago cuando puedo y menos quiero.

Me pregunto “¿son mis sueños o los de ellos?
¿son sus frustraciones o las mías?”
No me equivoco…
Son puros chécheres viejos,
Tuyos, míos y mitad sin reconocimiento.

Mejor desalojo,
Mejor suelto,
Porque no puedo, me pierdo.
Suficiente tengo con mi vergüenza, con mi duelo.
¿Quién se atreve a señalar mi proceso?
Peor aún “¿Por qué lo tolero?”
No es nada personal, pero me libero de ellos…

Puros chécheres viejos,
Tuyos, míos y mitad sin dueño.
Hacer espacio nuevo en la maleta,
¡Cómo cuesta!
Una se acomoda,
Se acostumbra a la puta maleta,
Encuentra la forma de vivir por inercia.

Me aqueja lo que falta,
Y es que siempre algo nos falta,
Buscamos afuera,
Porque nos enseñaron a llenarnos de cosas.
Y el alma grita “¿Por qué me ignoras?”

Sin riesgos, pero cómoda.
Fantasías de pertenencia,
Utopía de independencia,
¿Cuáles son mis cosas?
Tal vez debo salir,
Y buscar unas nuevas.

Quizás, solo tenía que reconocerme…
Aceptarme
Esto soy yo y no hay nada que pueda cambiarme.

Decisiones,
Cedo el control,
Y los sofismas de distracción…
Sociedad corrupta, nos engañan por diversión.
Quiero vivir por mi aprobación,
Quiero soñarme, soñando mi realidad.
Quiero volar muy alto,
Quiero danzar mis canciones,
Quiero sentir mi corazón latir,
Sin espectadores,
Sin objeciones,
Sin jueces,
Sin condescendencia,
Sin contemplaciones.
Se las devuelvo en un plato frio.

Sí tan solo lo hubiese sabido,
Nunca necesite su permiso.
Y yo llenándome de chécheres que no son míos.
Nadie me dijo que la maleta que llevaba no era mía.
No es nada personal, pero los dejo.

Me voy lejos, pero cerca de mí,
Como amo estar para mí,
Mi hogar, mi dulce hogar,
No es este lugar, no es la ciudad,
Soy yo.
Ahora puedo escuchar la música de mi corazón,
Regreso para no volver,
Y si vuelvo,
Vengo con chécheres nuevos,
No tuyos,
Ni de ellos,
Los míos,
Sí, los míos…
Debo hacerme cargo de ellos.

Las mujeres, su energía femenina y el sexo. 

No podría empezar sin contarles que este tema me emociona profundamente, dispara mi energía femenina en niveles indescriptibles y al mismo tiempo toca todas mis fibras, desnudando mi alma por completo; hablar de la mujer y la sexualidad implica transportarme a mi propia experiencia y la de muchas otras mujeres que han tenido la valentía de compartir sus historias conmigo, a través de varios años y que aún continúan haciéndolo en espacios de total intimidad. Por tanto, siento la enorme responsabilidad de ser vulnerable y honesta sobre la naturaleza que invade nuestra sexualidad, energía y rol femenino en nuestro mundo, y con mundo me refiero a lo que nos rodea, pero también a lo que somos por dentro.
Los prejuicios están a la orden del día, nuestra sociedad aún conserva ideas carentes de compasión y honestidad, pero si llenas de miedo frente a la mujer y su sexualidad. Es tanta la desinformación que hasta nosotras como mujeres jugamos a seguir la corriente sin autocuestionarnos o pensarnos y nos volvemos parte de esta micro desconexión entre nuestra alma (sentir) y nuestro cuerpo, volcándonos al caos de la macro desconexión de lo que realmente somos versus lo que la sociedad nos impone ser.  No solo estamos castrando nuestra libertad de ser sino también nublando la capacidad de identificar cuáles son nuestros deseos.

En conflicto con el deseo.

Arte: Andrew William Ralph

Es difícil llegar al deseo cuando nos han enseñado por siglos a sentir vergüenza por el y no darle el respeto que merece porque supone la aprobación del otro pero no la nuestra, que vendría siendo lo único que realmente importa. 

Entonces, sin querer queriendo, nos enseñan a mentir, decimos algo y hacemos lo opuesto; Terminamos haciendo lo que no queríamos o decimos aquello que no nos representa. Y luego, sin poder evitarlo nos golpea el guayabo moral: nos sentimos perdidas, vacías, insatisfechas y usadas. Siendo las primeras en quejarnos y culpar al otro cuando todo sale mal, porque siempre es el mismo problema, preguntas como: ¿por qué me acosté con este tipo? ¿Por qué deje que me tratara así? ¿Por qué dije que quería si realmente no quiero? ¿Por qué a veces es tan difícil decir que no? ¿Por qué no me he acostado con el si le amo y me provoca? O están las que no soportan aceptar que cometieron un error, que se fallaron así mismas, que se sienten mal al respecto y justifican su malestar con excusas: "el tipo es casado pero me ama a mí " o "el tipo me invitó a cenar, fue lindo conmigo, y me dio pena decirle que no".

Esto nos lleva a una dirección importante, abrazar nuestro deseo, poder comunicarlo y sentirnos a gusto con el. No le debemos nada a nadie en este sentido, no estamos obligadas a actuar de una manera en específico y menos desobedeciendo nuestro instinto. Tus deseos son tuyos y quien los irrespeta no es quien goza los beneficios de tu mala o arbitraria decisión, eres tú quien ha sido la que lo permite y en últimas, la única perjudicada.

Partiendo de aquí, empieza el no tenerle miedo al deseo e ir por el. Porque cuando lo abrazas,  le das y te das permiso de ser, sin vergüenza alguna, se vuelve claro y conciso, sin confusiones e incongruencias.  Por lo tanto, tienes el poder para pedir o solicitar lo que deseas, no sentir vergüenza de tú deseo y compartirlo. Porque se trata de complacerte a ti misma y eso, es amor propio.

Sexo casual y mujeres…

Arte: Petite Boheme

El temido y controversial tema de si somos o no capaces de separar amor de sexo, de ser casuales y disfrutarnos siendo sexuales o eroticas, de tirar con quien nos apetezca. Pues, señoras y señores, mi respuesta es tan transparente que no dudo en contestarla: Si, y mil veces si, comprobado y verificado. Por supuesto somos capaces de acostarnos con alguien sin involucrarnos. No obstante, reconozco que esto no funciona tan fácilmente, -como soplar y hacer botella- y tampoco debe tomarse a la ligera.

La importancia del deseo:

  • Si no sé cuál es mi deseo, puedo hacer algo que no quiero o dejar de hacerlo porque no sé que deseo. Ejemplo: tienes sexo con alguien pero realmente deseas estar en una relación o dejas de tener sexo con alguien que deseas por miedo al que dirán o desaprobación del otro.
  • Si ya sé cuál es mi deseo, soy capaz de pedirlo y compartirlo, le doy espacio, ejemplo: "me gustaría acostarme contigo, pero estoy en busca de una relación por lo tanto te digo no" o "me encantaría acostarme contigo porque me pareces atractivo, pero no estoy interesada en una relación".

Es relevante resaltar que a veces es normal encontrarnos en varios momentos de la vida sin saber que deseamos o queremos para nosotros mismos. Pero no por esto, nos haremos el de "la vista gorda" ó simplemente no asumiremos la responsabilidad. Muchos de los ejercicios que invito a realizar es el de la reflexión y el autocuestionamiento, ejemplo: ¿Qué no quieres o deseas para ti? Cuando sabemos que no queremos volver  a vivir una situación en específico o nunca experienciarla, nos acercamos un poco a lo que realmente deseamos. 

Fuera de lugar. 

Arte: Henn Kim

Las cosas deben llamarse por su nombre, no es justo pretender o fingir que el deseo no está allí y sin lugar a dudas, esto no facilita la comunicación honesta contigo misma y el otro. Si deseas amor en tu vida, una relación sólida y estable, ¿qué demonios haces tirando con todo el que se aparece? Eso no solo es vacío, es autosabotearse, es anular nuestro deseo = nuestro ser.  Lo reitero: El cuerpo no está separado del alma. Lo mismo pasa cuando estás en una relación pero te sientes insatisfecha con el sexo, con la compañía y te conformas con lo qué hay, como si no hubiese más opción. Y lo sé,  da miedo salirse del confort o de la idea de comodidad, cuesta desaprender malos hábitos y soltar, que emprender un viaje sin el otro, pero con nuestra propia compañía, esa es la relación más importante de nuestras vidas, la que tenemos con nosotros, por eso es preferible lanzarse al vacío que sentirlo en el alma. 

Es allí donde el deseo está fuera de lugar, incluyéndonos. Nunca es tarde para devolvernos o echarnos para atrás, con todo y miedo. Peor aún es ser autodestructivos y continuar en algo que no deseamos, maquillar el deseo y disfrazarlo con excusas o justificaciones. ¿No es agotador?

Falta de huevos.

Arte: Trophy wife Barbie 

A falta de huevos, mujeres con grandes falos psíquicos (penes mentales, poder masculino en lo femenino). La capacidad de integrar lo masculino en nuestro ser, como féminas nos equilibra y engrandece. Pero esta fuerza se mal administra, cuando cedemos frente a situaciones que no son negociables, como lo son nuestros límites, en donde nos sentimos incómodas, usadas o aburridas, dado que asumimos la responsabilidad del otro y le hacemos su tarea, ejemplo: salimos con el tipo o estamos en medio de concretar algo y salen con estás frases ambiguas "Cuándo, cómo  y dónde tú quieras", "Escoge tú, eres la que manda" o las indirectas "No vamos hacer nada que tú no quieras hacer", y donde me dejan una de las peores: ¡No sé para dónde vamos ahora, tú decides! Y solo me pregunto: ¿Por qué no dicen lo que quieren realmente? ¿Por qué no hacen la propuesta? Es mejor correr el riesgo y evitar la payasada. 

Esto no es solo infantil, está inundado de miedo, y no quiero sonar dura en este aspecto, porque como he mencionado antes, es natural sentir miedo o no saber cuál es mi deseo, lo que no es aceptable es llevarlo hasta este extremo de irresponsabilidad y falta de seriedad, si somos capaces de hacerlo, ¡¿por qué no somos capaces de hablarlo?! Lo curioso es que cuando tienes el falo psíquico grande, pones en aprietos al tipo y se enreda solo, porque le hablas con claridad y no están acostumbrados, les desorganizas su falso orden, por eso se asustan, por ser mal polvo, es decir, falos psíquicos pequeños y llenos de Ego

Son tan identificables por ser cobardes, dándonos toda la responsabilidad del encuentro sexual y de tomar todas las decisiones, ¡¿Dónde me dejan las iniciativas pre y post sexo?! Nos tiran la pelota y nos quedamos con ella, como si fuese solo nuestra.

No hablan con claridad, según ellos sí son francos, pero en sus cabezas y no hablo precisamente la de arriba, creen que con no tocar el tema e ignorar lo evidente, es decir, no expresar o comunicar su deseo, no decir lo que de verdad quieren, actuando de forma imprecisa y neutral, creen que ya están enviando el mensaje de que no están interesados en una relación pero si en coger, o proceden a mandar una señal totalmente opuesta a lo que desean, y empiezan a mostrarse interesados emocionalmente en tí, juegan a los enamorados como cuando jugábamos al papá y la mamá cuando niños, solo que ahora somos adultos y todo esto está descontextualizado y desproporcionado.

No sé que es más lamentable y patético, si fingir para conseguir sexo, o hacerte el pendejo y dejarle al otro todo el peso de la responsabilidad de tú deseo. Muchas veces escucho a hombres y mujeres quejarse de lo mismo, del aparente "problema" de la mujer en enamorarse cada vez que tira con alguien, de esa supuesta imposibilidad de tirar sin quedar profunda e irrevocablemente enamoradas del otro. Y para mí concepto, el real problema radica en un muy mal entendido, en falta de huevos y de honestidad por parte y parte. También es un tema de Ego, porque cuando mi Ego decide mi actuar, soy inmaduro e infantil, no tomo responsabilidad por mi deseo y me da miedo abrazar mi auténtico ser, no consideraría la opción de tirar con cualquiera si una relación es lo que realmente quiero, como también, es preferible no acostarte con alguien que presuntamente  podria enamorarse de mí y evitar los dramas o el sinsabor de una mala experiencia.

Por aquello de las vibras…

Arte: Alpha Channeling 

Lo carnal, el cuerpo y el placer físico no están desligados de lo energético, es decir, de las vibraciones nuestras y las del otro, que son en sí mismo manifestaciones de energía pura, eso que experimentamos con alguien y llamamos química o conexión es lo que permite una agradable atmósfera sexual y sensual. Como ya he mencionado, el alma no está separada del cuerpo. Por lo tanto, es importante escoger bien con quien tenemos sexo, porque durante el coito o relación sexual, no solo existe una penetración física, sino energética, donde las cargas o malas vibras son dejadas en tú recipiente, que son tú aura o portal energético.

Por eso no es suficiente con que sea guapo o atractivo, es indispensable lo que te hace sentir cuando hablan, cuando comparten, lo que piensa del sexo y de las mujeres, aunque sea un deseo meramente sexual, es relevante sentir tú llama encendida junto con la del otro, sentirte tranquila con compartir tú sexo con quien pueda conectar energéticamente contigo. Porque cuando hay feeling, química, comunicación honesta del deseo y buena vibra, implica que tú placer es importante para el otro, que no solo se trata de tirar o penetrar, sino de complacer, de disfrutarse con el otro, porque la magia del éxtasis de un encuentro está en el placer femenino. 

Female Energy – Energía femenina 

Arte: Petite Boheme

Mujeres, nuestra Energía Sexual tiene tanto poder que es difícil poner en palabras o tratar de describirla, no me refiero a nuestros Orgasmos del clítoris o de la vagina, sin desmeritar su precioso valor y placer; hablo de lo que nos equilibra e integra con todo nuestro ser, abarcando nuestra esencia. Puede verse reflejada en nuestra creatividad, la música, el baile, el arte o la poesía, los viajes, nuestro círculo de amigas, hasta en algo tan sencillo como reírnos, compartir nuestra opinión, nuestras historias y nuestros anhelos. Cuando la mujer entienda que su energía femenina es solidaria y no competitiva, brillara con luz propia, y no permitirá que cualquiera la tome. Podrá decidir con quien compartirla, será compasiva con ella misma y sus semejantes. 

Nuestro deseo es puro cuando es del alma, no sintamos vergüenza de ésto, incluso cuando es un rotundo no. Abrazar nuestro ser y compartirnos con quien lo merezca, no debe ser tan difícil y sí lo es, pregúntate: ¿Qué es lo peor que podría pasar si eres honesta con respecto a lo que quieres? 

No más personas cobardes, que le teman a la Energía Masculina en nuestro ser. En cambio, más personas que se sientan afortunadas de una mujer capaz de aceptar su deseo y su falo psíquico. Porque cuando abrazemos gentilmente nuestro deseo, seremos capaces de hacer cualquier cosa.

Finalmente y no por último, quisiera manifestar que la intención o propósito de compartir ésto es lograr conectarnos con nuestra energía femenina y con todas las mujeres que nos rodean, que puedan leerse o sentirse de alguna manera interpretadas. Por tanto, es una hermosa invitación a mantener el vínculo, que de por sí, ya está construido pero a veces el Ego no nos permite ver. Sólo unidas por el amor y la complicidad, por la fuerza y el poder que habita en nosotras, que nos libera y nos construye, que nos rebasa y nos completa sanaremos nuestras relaciones y a nosotras mismas.


¿Polvo casual o retiro emocional?

El título es bastante diciente, pero que es lo primero que llega a tu cabeza cuando lo lees… Por supuesto, estamos hablando de sexo y emociones pero lo del retiro y lo casual le da un toque informal a la pregunta, entonces estaríamos hablando de ¿sexo informal sin amor? Bueno, la respuesta es si, pero sería reducirlo al mero acto sexual. Propongo adentrarnos al tema y desarmarlo por completo, sin tapujos y rodeos, porque después de todo si somos capaces de hacerlo, ¿por qué no hablarlo? 

Polvo casual no sólo es acostarte con una persona donde no existe vínculo emocional alguno ni compromisos. Si, efectivamente es alguien con quien tiras una que otra vez, pero existen reglas básicas para que esto pueda funcionar y no sea perjudicial para nuestra salud mental y emocional, ni que decir a nivel energético. Por tanto, es imperioso que nos ubiquemos en nosotros mismos primero y en cómo nos leemos, es decir, como sé qué deseo y sí realmente estamos tratando de satisfacer ego o alma, en ese orden de ideas, ¿estoy lista o listo para acostarme con alguien sin involucrarme emocionalmente? ¿Quiero o no estar en una relación de pareja? Si existe alguien que no se puede engañar es a uno mismo, podemos estar en negación y hacer creer a medio mundo algo, pero la verdad le encanta hacer presencia en sueños o pesadillas, se transforma en sombra y nos genera sozobra y vacío cuando la ignoramos y hacemos lo contrario. 

Siguiendo la línea, resolveré las preguntas antes cuestionadas de cómo podemos identificar que estamos listos para satisfacer el deseo de acostarnos con alguien… Sin consecuencias adversas: como encoñarse y enamorarse, involucrarse de forma casi dependiente, generar expectativas sobre el otro, idealizar una relación junto al otro incluso cuando realmente ni te apatece, entre otras. 

  • Primero, debes encontrarte solo/ soltero, contigo mismo, y a gusto en esa relación, del yo con yo, debes haber aprendido amarte a ti y disfrutar tu propia compañía. No, en cambio sentirte miserable por estar solo, y desesperado por conseguir a alguien porque no toleras la idea de estar contigo mismo. Solo empezando desde este nefasto pensamiento y sentimiento negativo, todo se transformará en una daño colateral irreversible. 
  • Segundo, debes sentir apetito sexual, deseo por sentirte erotico y sensual con otro, fantasearte teniendo sexo con alguien, desearlo. El alma desea sexo pero el ego también, cómo logró discernir entre ambos, me ayudará a saber realmente que quiero para mí, y más adelante  determinará cómo me percibo y que tan bien me conozco. 

Formas de identificar a cada uno, el alma es clara, concreta y concisa, transmite seguridad cuando emerge el deseo, ejemplo: deseo acostarme con… porque me atrae físicamente y me tiene loca, me encantaría poder tirar o follar con x  y persona, etc. El ego, al contrario, te arma pataletas y grita desde tus adentros, pero como un niño pequeño que quiere un confeti o dulce, y las razones son porque si, o no hay, te hace cambiar de parecer, te hace dudar y se direcciona o enfoca en personas equivocadas, ejemplo: deseas los novios/ novias de tus amig@s o personas totalmente no compatibles con tus valores y con esto, no me refiero a moralismos, si no a tus ideales y lo que consideras importante dentro y fuera de un encuentro sexual. Cuando tenemos claro finalmente que deseamos acostarnos con alguien porque honestamente ya la masturbación ni la pornografía  no satisface nuestros deseos más íntimos, solo porque sería delicioso poder compartir mi energía sexual con alguien, estamos listo para un polvo casual.

  • Tercero y no por último, no debes desear estar en una relación, debes haber salido de una hace algún tiempo, y sentirte con ganas de explorarte sexualmente con otro, sentirte lista o listo para estar contigo y conocerte más fondo, quieres y necesitas darte tiempo, estar en algún proyecto personal a corto o largo plazo. 
  • Cuarto, escoger al compañero o compañera eventual, debe como  mínimo generar en ti una loca atracción sexual, chicas: que el clitoris les palpite o en otros casos, chicos: que se les ponga dura cuando vean a ese otro sujeto/ individuo sexual de innegable tensión sexual, química totalmente indiscutible y sobretodo, entendimiento, honestidad frente a la necesidad sexual de ambos, y respeto al deseo del otro, deben poder conversarlo abiertamente como adultos  y no postergarlo demasiado, darle atención y llevarlo a cabo. Disfrutarlo sin mesura y con total pasión. 

Somos seres hipersensibles ante las energías del otro. A veces hay personas de notable mala vibra, con negatividad y pesimismo alarmante, con gran carga emocional. Justamente esos no son convinientes,  el acto sexual aún sin interés emocional, es un encuentro entre energías muy fuerte, se abre una puerta a nivel energético, por tanto alguien con mucha energía negativa te dejara esa carga, y aunque puede limpiarse después, si logras evitar estar con una persona así en la cama sería genial y te ahorrarías trabajo. 

Finalmente, polvo casual no debe ser un tema para menospreciar, después de todo, el sexo es importante, no solo por lo que nos hace sentir, si no por todo lo que implica, toda esa energía que nos impulsa cada día y esa información implícita qué esta detrás de acostarte con alguien. Debemos ser responsables con nuestros deseos y nuestras decisiones. Sentirnos claros en que no es ningún desespero o necesidad absurda de estar por estar, que no estamos huyendo de nada, o negando algo, que no se trata de miedos o inseguridades, simple y sencillamente de disfrutarte con el otro, del deseo carnal, físico, sexual de estar con alguien y experimentar el deseo a cabalidad. Ya que no hay nada de malo en integrar nuestra sexualidad en nuestro día a día, a nuestra vida, en nuestro plano consciente, porque implícitamente ya está inmersa. Sin darnos cuenta, es la que nos moviliza, nos sacude y nos facilita el proceso de transformación y de encuentro, no solo con el otro, indudablemente contigo mismo.